Álvaro Ordóñez Gómez

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Nick Vujicic: sin brazos, sin piernas, “sin límites”

Hoy os traigo una historia que es un ejemplo de Vida.

Nick Vujicic, nació el 4 de diciembre de 1982 en Melbourne (Australia) con una agenesia consistente en una tri-amelia que se caracteriza por la carencia brazos y piernas, tiene un pequeño pie con dos dedos en su muslo izquierdo. Cuando nació, sus padres (él Pastor protestante y ella enfermera) se sintieron desolados.

Su vida ha estado llena de dificultades. Una de ellas fue no poder acudir a un colegio normal pese a no tener discapacidades mentales (nació “sano”), por lo que tuvo que luchar por cambiar esa Ley, convirtiéndose en uno de los primeros estudiantes discapacitados en acudir a una escuela normal. Aún así sufrió acoso en el colegio, que le afectó bastante y ya con ocho años, comenzó a plantearse el suicidio. Después de rogar por unos brazos y unas piernas, Nick comenzó a observar que sus logros servían de inspiración a muchos, y comenzó a agradecer el hecho de estar vivo. Con diecisiete años comenzó a dar charlas en su grupo de oración y fundó una organización sin ánimo de lucro que hoy mantiene a varios niños huérfanos en África. Actualmente, imparte conferencias a millones de personas por todo el mundo.

Os dejo algunos vídeos con extractos de conferencias suyas, así le conoceréis mejor:

 

 

¿Vas a acabar siendo fuerte?

Perspectiva, Visión, Opciones:

En palabras de Nick: en la vida cuando nos rendimos, dejamos de tener esperanza.

He conocido a mucha gente que me inspira pero es increíble como uno puede inspirar a los demás con tan sólo una sonrisa. La sonrisa de un amigo fue la que cambió mi vida para siempre, su nombre era Phil tenía 22 años y contrajo una enfermedad que no se sabe qué la provoca, a los 22 años tenía un cuerpo y mente normales, contrajo la enfermedad de Lou Gehrig (esclerosis lateral amiotrófica). Sus órganos y cerebro comenzaron lenta y dolorosamente a pararse. Lo conocí, hacía 3 años desde que había contraído la enfermedad, los doctores no creían que lo soportaría más de 3 meses. Así que cuando lo conocí, en ese momento no se podía mover, hablar ni caminar. Cuando trataba de comunicarse con la familia, lo que hacía era parpadear, de esta forma deletreaba el alfabeto y letra a letra decía lo que quería. Eso realmente me humilló: lo que me cambió fue que conocía la situación en la que estaba y él quería conocerme más a mí. Cuando entré en ese cuarto él se me quedó mirando y me sonrió. Esa sonrisa  me cambió la vida para siempre. Fue mejor que todo lo que se pueda decir. Lo que me inspiró de este hombre, que sólo podía mover un poco su cabeza, fue que a través de una tecnología láser podía escribir en su ordenador con la cabeza y decidió crear un sitio Web antes de morir, que sirvió de inspiración a miles de personas.

No sé como sería mi actitud si supiera que voy a morir. Tal vez no sería tan fuerte como lo fue él. Pero pensé, si él puede establecer una diferencia porque no puedo hacerlo también yo. Si eres un estudiante y estás en la escuela o instituto, puedes pensar que tus padres no te comprenden de vez en cuando, así que por ello, te rodeas de amigos. Voy a decirte lo que es un verdadero amigo: alguien que te va a amar tal y como eres, que no te va a pedir que cambies y no te va a presionar a ser alguien que tú no eres. Si no vienes con nosotros a la fiesta entonces no estas en nada. Si no hablas mal como nosotros entonces no estás a la última. Si no te pareces a nosotros no eres guapo. El valor tuyo no depende de cómo te ves pero es lo que tú eres y lo que puedes ofrecer al mundo. Quizás no puedas cambiar el mundo,  ni ser Presidente. Pero puedes cambiar a alguien. ¿Cómo te sentirías si salvaras a un niño que iba a ser atropellado por un camión? No te haría sentir maravillosamente, estarías muy agradecido de estar allí en ese momento, estabas listo y lo hiciste: salvaste una vida. Pon un precio a eso, pon un precio a la esperanza. Se puede tener billones de dólares pero no se puede comprar la esperanza. Tal vez puedas tener la ilusión de la seguridad que crea el dinero. Pero el dinero también es temporal. Piensa en un millonario que se esté muriendo en su cama. ¿Quiere más dinero? No. Quiere a su familia y estar en paz con Dios (tener la conciencia limpia). El dinero no puede comprar eso.

Nunca os deis por vencidos:

Referencias:

 


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